La Nana

La Nana

miércoles, 25 de julio de 2012

El Chacal de Nahueltoro


SINOPSIS:

Basado en un suceso real acaecido en la región sureña de Chillán en 1960, relata la historia de un campesino analfabeto que, en estado de embriaguez, asesinó a la mujer con quien mantenía relaciones y a sus cinco hijas. Título completo: En cuanto a la infancia, andar, regeneración y muerte de Jorge del Carmen Valenzuela Torres, quien se hace llamar también José del Carmen Valenzuela Torres, Jorge Sandoval Espinoza, José Jorge Castillo Torres, alias El Campano, El Trucha, El Canaca, El Chacal de Nahueltoro. (FILMAFFINITY)






Comentario al Libro sobre El Chacal de Nahueltoro por Marcelo Morales C.

La editorial Uqbar se abrió como un nicho sólido en cuanto a crear un espacio de reflexión respecto al cine chileno. Algo que ya se estaba haciendo urgente dada la gran producción que últimamente existe en el país y por una tradición que si bien no es digno de regodearse, hay elementos dignos de análisis. Así, con libros sobre Patricio Guzmán, Cristián Sánchez o la Escuela Experimental abriendo trechos teóricos y críticos necesarios para el desarrollo de cualquier cinematografía, ahora Uqbar edita un compilado de ensayos sobre -sino por poco- la película más trascendental de nuestro cine: El Chacal de Nahueltoro.
“El Chacal de Nahueltoro. Emergencia de un nuevo cine chileno” reúne textos del cineasta Sergio Navarro, el arquitecto Rodrigo Cepeda, el teórico del arte Edgar Doll, el comunicador audiovisual y docente Udo Jacobsen y del documentalista Guillermo González, quien ya con su cinta Bajo el sur, se adentró en la relación de Nelson Villagra con el personaje que encarna en el filme de Miguel Littin.
La variedad de miradas arroja una riqueza temática bastante plausible, aunque algunos textos pequen de academicistas o demasiado didácticos para quienes algo de dominio tengan del lenguaje cinematográfico o de historia del cine. Pero todos esos puntos de vista parten de desentrañar algo en común: aquel sofocante y seductor “misterio” de una película que mezcla como pocas un sentido de la realidad con la ficción.
Una realidad que para Udo Jacobsen se inscribe lejos de la influencia del cine neorrealista, que se aparecía por entonces como la piedra angular para el cine del tercer mundo, una línea liderada y difundida por directores de la región como el boliviano Jorge Sanjinés. Para Jacobsen, existe una estructuración del relato que implicaría que la balanza se inclina más hacia instalar un mensaje que retratar un momento, lo que se alejaría del espíritu neorrealista (según Roberto Rossellini sobretodo) de no recrear nada, de mostrar todo tal como está.
Por esa misma senda corre el texto de Sergio Navarro (uno de lo más contundentes y teóricos de la publicación) junto con el de Edgar Doll (en una texto que habla del ambiente artístico y social que fragua el nacimiento del filme), quienes remarcan que no sólo tal estructuración es lo que aleja al Chacal de esas ansias neorrealistas, sino que su montaje y uso de cámara en mano lo hace un filme perfectamente consciente de los avatares del lenguaje cinematográfico situándose más a caballo de los nuevos cines de los años 60 (la nueva ola francesa, el cinema verité, el free cinema inglés, etc) que de los filmes neorrealistas.
Pero por ello no hay que desconocer el ánimo de representar lo más fielmente el caso real en el cual se basa el filme. Es en esos aspectos casi documentales que se sumergen los análisis de Guillermo González y Rodrigo Cepeda. Este último, a través un análisis estructural de la obra y usando entrevistas a Miguel Littin, Héctor Ríos y Nelson Villagra, va dando cuenta del grado de mimetización, interacción con su contexto y por último, una yuxtaposición que el filme crea con la realidad para representarla. Es interesante acá el gran trabajo actoral de Nelson Villagra y el manejo de la cámara en mano de Héctor Ríos que explica como logró dominar tal técnica. Realismo que para Jacobsen se valdrían de estrategias cercanas al periodismo, dada la investigación que se hizo del caso real de Jorge del Carmen o “chacalito”, o también del uso de personajes reales, que estuvieron e interactuaron con el verdadero asesino y que aparecen sobretodo en la parte en que el personaje está en la cárcel.
Finalmente, la visión más sólida de este aspecto del filme lo da Sergio Navarro quien llega a conclusión que esta reconstrucción de la realidad, al contrario de lo que hacen los medios de comunicación masivos, se vale de la indagación para humanizar y concretizar la vivencia del personaje principal. Con ello, el sentido de narración se desvincula de toda figura mítica o heroica, de todo cliché (léase géneros hollywoodenses o la estructura de una noticia dada por televisión) y se vuelve por ende universal y a la vez revolucionario, dada la intención política que subyace al filme.
Como gran anexo, el libro trae unas notas sobre la producción del filme, primero una entrevista a Luis Alarcón (productor ejecutivo y actor) y luego una mesa redonda en donde interviene Héctor Ríos (director de fotografía). Así, se termina de conformar un texto que no sólo es esencial dado el rescate que hace de una obra esencial, llevada a cabo por talentos que se encontraban en la cúspide y que eran reflejo de una época que lo impulsaba. Sino que leer tales historias, esfuerzos, estrategias debiera servir para nuestros nuevos realizadores como ejemplo de un “cine posible” (como dice Sergio Navarro en el prólogo) que sólo proviene de la emergencia de instalar una narración coherente, lejos de sombras comerciales predominantes y libres de artificios técnicos que a veces aparecen más pulida que cualquier historia. El Chacal de Nahueltoro, es un ejemplo de coherencia y trascendencia y ansias de filmar o como dice nuevamente Sergio Navarro, citando a Glauber Rocha, ese cine que “parte de una idea en la cabeza y una cámara en las manos. Este cine aún es posible”. Que así sea.
Ficha de los autores:

Sergio Navarro Mayorga (coordinador)

Cineasta de la Escuela de Artes de la Comunicación, Universidad Católica de Chile y magíster en filosofía de la Universidad de Valparaíso donde actualmente es director de la carrera de cine. Ha dictado cursos de cine en diversas universidades y en escuelas de comunicación audiovisual. Como realizador de cine, ha dirigido, entre otras películas, Vías paralelas, junto a Cristián Sánchez, Caminito al cielo, Cuartito rosa  y Nostalgias del Far West.

Edgar Doll Castillo

Licenciado en arte con mención en teoría y magíster (c) en arte de la Universidad de Playa Ancha. Se desempaña como coordinador académico y docente en la carrera de cine de la Universidad de Valparaíso y docente en el Instituto de Arte de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Socio fundador de la asociación gremial de audiovisualistas de la V Región, CAMARAQUINTA A.G. Es también realizador audiovisual.

Rodrigo Cepeda Ortiz

 Arquitecto de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y magíster (c) en arte de la Universidad de Playa Ancha. Se desempeña como docente en la carrera de cine de la Universidad de Valparaíso. Ha dirigido cortometrajes, documentales y programas de TV y ha obtenido premios en distintos festivales nacionales.

Guillermo González Stambuk

 Licenciado en cine con especialidad en dirección documental. Se desempeña en la docencia universitaria en el Instituto de Arte de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y en la carrera de cine de la Universidad de Valparaíso. Entre sus trabajos en cine documental se destacan Patas de kiltro" (2000), Bajo el sur (2004) y Registro de existencia (2009).

Udo Jacobsen Camus

 Comunicador audiovisual del Instituto Profesional de Arte y Comunicación ARCOS. Es docente en el área de historia y teoría del cine en la Universidad de Valparaíso, Universidad de Chile y Pontificia Universidad Católica de Chile. En los últimos años se ha desempeñado como editor de la revista en línea Fuera de Campo.  Ha publicado Leyendo cómics. Una guía introductoria al lenguaje de la historieta  y La imagen quebrada, palabras cruzadas. Apuntes y notas (provisorias) sobre el ensayo fílmico (en Chile)  junto a Sebastián Lorenzo.


FICHA TÉCNICA
TÍTULO ORIGINAL: El chacal de Nahueltoro
AÑO: 1969
DURACIÓN: 88 min.
PAÍS: Chile
DIRECTOR: Miguel Littin
GUIÓN: Miguel Littin
MÚSICA: Sergio Ortega
FOTOGRAFÍA: Hector Rios (B&W)
REPARTO: Nelson Villagra, Shenda Román, Luis Melo, Ruben Sotoconil, Armando Fenoglio, Marcelo Romo
PRODUCTORA: Cine Experimental de la Universidad de Chile / Cinematográfica Tercer Mundo
PREMIOS: 1970: Festival de Berlín: Premio OCIC (Recomendación)
GÉNERO: Drama | Drama social. Basado en hechos reales

miércoles, 18 de julio de 2012

La Habitación del Hijo


SINOPSIS:

 En una pequeña ciudad del Norte de Italia, vive apaciblemente una familia formada por los padres (Giovanni y Paola) y dos hijos adolescentes: Irene, la mayor, y Andrea, el pequeño. Giovanni es psicoanalista. En su consulta, situada al lado de su apartamento, sus pacientes le confían sus neurosis, que contrastan con la calma de su propia existencia. Su vida se rige por una serie de costumbres o aficiones: leer, escuchar música, aislarse y agotarse haciendo largas carreras por la ciudad. Un domingo por la mañana, un paciente llama a Giovanni por una urgencia. No puede salir a correr con su hijo tal y como le había propuesto; Andrea sale a bucear con sus amigos, pero no volverá.

CRÍTICA
Goiano   Anápolis (Brasil)
RETRATO DE LA PERDIDA
Película dura de principio a fin que recoge una de las experiencias vitales más dolorosa, cruel, devastadora y temible de cualquier persona como puede ser la inesperada pérdida de un hijo. A esa experiencia -tan desgarradoramente aniquilante y singular, que ni siquiera en el lenguaje existe un vocablo para designar a un padre o una madre que han perdido un hijo-, Nanni Moretti nos acerca de un modo que causa mayor impacto si cabe al hacerlo desde un punto de vista desprovisto de sensiblería o cursilísimo y en el que nos podemos reconocer sin el más mínimo esfuerzo. No hay situaciones melodramáticas, no hay momentos de lágrima fácil, sólo hay vida cotidiana y ordinaria -como la de la mayoría de nosotros- que se ve cortada y trastocada en cuestión de un instante y que deja a los sobrevivientes de la tragedia en un mundo lleno de vacío, sin norte, sin agarraderos, sin certezas, arrojados a la dura realidad de la ausencia no deseada y mucho menos no esperada.
Si el cine sirve para reflejar la realidad del ser humano y sus deseos y temores, el film de Moretti aporta un ejemplo certero y agudo en la mejor tradición de Bergman pero con un ropaje cultural y emocional adaptado a hoy.


TÍTULO ORIGINAL: La stanza del figlio
AÑO:  2001
DURACIÓN: 100 min.
PAÍS:     Italia
DIRECTOR: Nanni Moretti
GUIÓN: Nanni Moretti, Linda Ferri, Heidrun Schleef
MÚSICA: Nicola Piovani
FOTOGRAFÍA:   Giuseppe Lanci
REPARTO:           Nanni Moretti, Laura Morante, Jasmine Trinca, Giuseppe Sanfelice, Silvio Orlando, Stefano Accorsi, Claudia Della Seta
PRODUCTORA: Coproducción Italia-Francia; Sacher Film Rome / BAC Films / Studio Canal Paris
PREMIOS: 2001: Cannes: Palma de Oro y FIPRESCI
2000: Premios David di Donatello: 3 premios, incluyendo Mejor película. 12 nominaciones
GÉNERO: Drama

Fuentes:  canal: realeyztv y http://www.filmaffinity.com

miércoles, 4 de julio de 2012

Las tortugas también vuelan


Sinopsis:
   
 Los habitantes de un campo de refugiados del Kurdistán iraquí buscan desesperadamente una antena parabólica para poder estar informados del inminente ataque americano contra Irak. Los niños del campamento, liderados por un chico al que llaman "Satélite", se dedican a la recogida y venta de minas antipersona. Nuevos refugiados llegan al lugar: un joven mutilado, su hermana y un niño pequeño. Satélite quedará prendado de la triste belleza de la joven.
 Del director y la película.
Al apreciar este film por primera vez tenia no tenía más expectativas que aquel que da quien las recomienda, el nombre era sumamente sugieren e ilógico, aquello me intrigaba y envase a eso eran mis deseos de verla, pero ya viendo aquello primeros plano comprendí que todo era una metáfora y fue grato comprobar que mi lógica no sería defraudada, ya que ver un film que se le considera unos de los primeros luego de la caída de sadam Husein, claramente tiene juna carga sumamente política y especialmente social. Era interesante ver de qué manera el director abordaría un tema que lo más lógico podría pensarse que era de aquello de lo que afectaba directamente a Irán y sus alrededores pero que más bello que tener la mirada de un niño sobre un cuestión tan trascendental como es un conflicto  bélico. A través de esos ojos veríamos un hecho cubierto y sabido por millones de persona en el mundo, claramente y lo más probable que sentados desde nuestro sillón o aún más acostado en la cama.
Y es de esa manera que este film logra de principio llevarnos en la vida de uno niños aquella realidad que nos es comoda ver desde nuestra trinchera, pero que difícilmente desearíamos vivirla del verbo vivir. Por ello lo que logra el director es fundamental  en temrinos de propuesta visual y dirección de acotres porque aquello se transforma en los piulares del argumento que agroso modo busca dentrarnos en el mundo de hermanos y amigos que están ávidos por saber sobre el mundo pero más sabe el mundo de ellos de que alguna vez imaginarían.
Crítica: “Los niños no vuelan” de Miquel  Palma de Mallorca (España)
Tercer largometraje del realizador iraní Bahman Ghobadi. El guión, del propio realizador, basado en experiencias personales, desarrolla una historia de ficción. Se rueda en escenarios naturales del Kurdistán iraní y en un campo de refugiados kurdos, próximo a la frontera de Irán, Irak y Turquía. Nominado a un Oscar (película de habla no inglesa), gana la Concha de oro de San Sebastián (mejor película). Producido por Babak Amini, Hamid Ghobadi, Hamid Ghavami y Bahman Ghobadi para Mij Films (Irán), se estrena el 10-IX-2004 (Festival de Toronto, Canadá).
 La acción dramática tiene lugar en un campo de refugiados kurdos de Irak, próximo a la frontera con Turquía, durante unas 8 semanas, entre los días inmediatamente anteriores a la invasión de Irak (19-III-2003) y la culminación de la misma (1-V-2003). “Satélite” Kak (Soran Ebrahim) es un muchacho de 13 años, inquieto y espabilado, que ejerce como líder natural de un numeroso grupo de chiquillos de un campo de refugiados kurdos. Entre tanto, llegan al lugar, desplazados de otro campo, Henkov (Hirsh Feyssal Rahman), que perdió los dos brazos a causa de la explosión de una mina antipersona, su hermana Agrin (Avaz Latif), de 13/14 años, y su hijo de 3 años, Riga (Abdol Rahman Karim). "Satélite" cuanta con la amistad incondicional de Pashow (Saddam Hossein Feysal) y la admiración de Shirkooh (Ajil Zibari).
 El film suma drama y guerra. Relata las historias de varios niños kurdos residentes en un campo de refugiados que acoge una población total de unos dos centenares de personas desplazadas y sin hogar. La narración se desarrolla desde el punto de vista de unos niños que viven en sus carnes la tragedia de la guerra, la miseria, la falta de recursos esenciales y de primera necesidad, el desarraigo, la persecución sangrienta del ejército iraquí y otras calamidades. A la situación general se añaden las tragedias personales de los huérfanos, los desamparados, los mutilados. Por dinero, los chavales limpian de minas antipersonal los campos de los alrededores, sin protección alguna, sin vigilancia de los mayores y con grave riesgo de la propia integridad física. Pashow perdió una pierna, Henkov perdió los dos brazos y otros perdieron la vida. Venden los artefactos desactivados en el mercado negro de la ciudad y con el dinero adquieren (o alquilan) armas automáticas y munición para defender a los suyos de los ataques baasistas.
El relato traspira cotidianeidad, realismo y verismo. De inspiración documentalista, incorpora una trama argumental sencilla, puesta al servicio de la descripción de una realidad sobrecogedora, que desgarra el corazón y hiela el alma. Mediante rápidos flashbacks se explican hechos del pasado relacionados con situaciones del presente (asesinatos, abusos, violaciones múltiples de mujeres y niñas, por parte de soldados de Sadam). El relato incorpora toques de un humor singular.
Hace referencia a la crueldad de la guerra, las desventuras de la infancia en situaciones bélicas, la miseria en la que vive el pueblo kurdo (símbolo de otros pueblos de otros Continentes), la angustia que padece un pueblo mal informado, informado a medias o desinformado, la capacidad de sufrimiento de las personas y de los niños, la particular virulencia con que la guerra hiere a los inocentes, a los indefensos y a los menores, los extremos a los que pueden llegar en ocasiones el dolor y la desesperación de un niño. Dedica especial atención a la importancia de la amistad, el compañerismo y la solidaridad entre iguales, en especial entre los menores.
La música, compuesta por Housein Alizadeh, aporta una partitura emotiva y sugerente que explica y refuerza el sentido de la acción con melodías de aires autóctonos, propios del lugar. Mención especial merece el tema dedicado a Agrin, niña de fascinante belleza y abrumadora fragilidad. La fotografía, de Shahriar Assadi, en color, envuelve la acción en un paisaje vertiginoso y tormentoso, poblado de truenos, lluvia, fango y humedad. La cámara se mueve en busca de sus objetivos con gestos que recuerdan los del documental y, en ocasiones, los del noticiario de urgencia. Las interpretaciones de los chicos y de la chica sorprenden por la naturalidad y credibilidad.
TÍTULO ORIGINAL:  Lakposhtha hâm parvaz mikonand (Turtles Can Fly)
AÑO:  2004
DURACIÓN: 95 min.
PAÍS: Irán           
DIRECTOR: Bahman Ghobadi
GUIÓN: Bahman Ghobadi
MÚSICA: Housein Alizadeh
FOTOGRAFÍA: Shahriar Assadi
REPARTO: Avaz Latif, Soran Ebrahim, Hirsh Feyssal, Saddam Hossein Feysal, Abdol Rahman Karim
PRODUCTORA: Bahman Ghobadi Mij Films
PREMIOS: 2004: San Sebatián: Concha de Oro
GÉNERO: Drama