La Nana

La Nana

jueves, 20 de septiembre de 2012

martes, 11 de septiembre de 2012

Arcana

SINOPSIS 

Arcana es una película que recoge el último año de funcionamiento de la antigua cárcel de Valparaíso (Chile), cerrada en Abril de 1999. Es un homenaje al lugar y a los valores y costumbres de los hombres que por ciento cincuenta años lo habitaron ocultamente, fuera de todo conocimiento exterior de ciudad. 
CRÍTICAS & ESTUDIOS


Arcana, de Cristóbal Vicente
por Vera-Meiggs


Cuando la televisión banaliza lo que toca es porque no está haciendo su trabajo. El tema de la vida en las cárceles ha terminado por ser una variante de los realitys en forma de reportajes y series completas de programas. No es que se critique su realización, sino que el escaso nivel de significados que estos programas son capaces de alcanzar. Agotada la veta, lo que ya parece estar sucediendo, los insaciables apetitos de la televisión se posarán en algún otro punto de la inagotable miseria humana. Que de eso hay abundancia para alimentar el espectáculo del coliseo audiovisual.

El cine nació con una voluntad opuesta, buscando maravillarnos con lo cotidiano, en descubrir lo que la mirada común había olvidado. Filmar un documental sobre la cárcel puede tener más de un riesgo, especialmente si el destino de tal obra no pretende ser la pantalla chica, sino que la grande. Que alguien se haya atrevido no deja de ser respetable y merece, al menos, sana curiosidad.

Este documental, propiamente cinematográfico, es un registro más o menos aleatorio de la vida cotidiana en la cárcel de Valparaíso, aquella que le dio nombre a un cerro y mucho que hablar cuando se pretendió demolerla para construir un edificio diseñado por Niemeyer. Una completa jornada calurosa sirve de nexo para una diversidad de escenas bastante neutras en términos de un posible relato, pero poseídas por una estructuración inequívoca como parte de un todo. Se evitan todos los aspectos más truculentos y miserabilistas, en aras de acceder a una atmósfera doméstica que envuelve a los múltiples figurantes, ninguno de los cuales alcanza el mínimo protagonismo. La excepción la constituye el fragmentado monólogo de un hombre maduro, que podría ser la encarnación de las leyes tácitas que rigen el mundo carcelario. Su intervención resulta atractiva por el delirio del personaje, pero queda poco integrado al resto y lo que dice es menos interesante que el cómo lo hace. Hay también una larga secuencia en que los detenidos reciben a sus familiares y sus periódicos y peculiares paseos por el patio, de ida y vuelta.

No hay mucho más reducible a una descripción verbal o escrita. Ahí comienza lo interesante de Arcana. Como toda obra de cine la película no es reducible a palabras, ni a conceptos intelectuales. La cámara, al introducirse entre medio de los detenidos, los que a veces la miran o le hacen gestos, se coloca a la altura de sus filmados y busca entre ellos los meandros de una intimidad cómplice, de ahí el título. Ni opiniones, ni distancias, ni confidencias. Participación, tal vez, pero no solidaria ni tampoco indiferente. Es la colocación a menudo ambigua de la cámara la que otorga a algunas escenas una dosis de fascinación poco definible, pero interesante. Las mejores escenas suelen ser aquellas en que los detenidos interactúan con cierta indiferencia, pero sabiendo que están siendo filmados en todo momento. Que de eso se desprendan grandes contenidos es más que dudable, pero la tensión cinematográfica está bien servida y es lo que basta.

A pesar de las sensibles salidas de tono del principio y del final, que evidencian un intento ingenuo y algo pedante de “hacer cine”, Arcana resiste bien la tentación de ser un objeto estético sobre un tema social candente. Lo evita manteniendo a raya los énfasis formales que el camarógrafo, además montajista y cineasta Cristóbal Vicente, suele tender a crear. Como son los lineales paseos en el patio, los largos pasillos, la melancólica iluminación y el caótico entrecruzarse de voces de los detenidos. Todo está constantemente arriesgando el esteticismo, pero la mayoría de las veces triunfa la prudencia y el respeto por el mundo retratado.

Y ese puede que sea el mérito mayor de este enigmático documento: ser registro irrepetible de un mundo ya definitivamente cambiado. Hoy el edificio está vacío y sería interesante también como motivo de otra indagación. Puede que para ciertas visiones ideológicas y exegetas sociales tal documento no sea suficiente dado el tema que hay detrás, pero el cineasta no tiene que ser un redentor moral, basta que exponga orgánicamente lo que ha visto. Para comenzar es justo lo que un auténtico documental aspira a ser. En el cine al menos.



TÍTULO ORIGINAL: Arcana
AÑO: 2006
DURACIÓN: 83 min.
PAÍS: Chile 
DIRECTOR: Cristóbal Vicente
GUIÓN: Cristóbal Vicente
MÚSICA 
FOTOGRAFÍA: Cristóbal Vicente
REPARTO: Documentary
PRODUCTORA: Cristóbal Vicente
GÉNERO: Documental.

martes, 4 de septiembre de 2012

Huacho

SINOPSIS 

Un largo día de finales de verano, cuatro miembros de una familia de campesinos en el sur de Chile se esfuerzan por adaptarse al mundo cambiante en el que viven; un mundo donde un videojuego o un vestido nuevo pueden ser algo tan valioso como un litro de leche o un vaso de vino. Un nuevo mundo global donde los límites entre tradición y modernidad se van desvaneciendo y los valores van cambiando a toda velocidad. 

Crítica: “Huacho” (2009), los invisibles de nuestra sociedad
Publicado el 28 de ago de 2011 
Por Silvio Scalpello R.


Un sistema capitalista presentado inteligentemente. Una familia de bajos recursos unida. Simpleza. Es lo que nos presenta Alejandro Fernández Almendras, director de la película “Huacho”.


Fernández, crea a la familia de Manuel, la inserta en el sistema actual. Sistema en el que la población campesina quiere ser parte de esta sociedad capitalista, esta sociedad del consumo. Este sistema les obliga a mimetizarse con lo que se les ofrece, siendo afectados en su mayoría los que están en la parte mas baja de la pirámide, en este caso las familias de bajos recursos, y sobre todo los niños. Sociedad del consumo que excluye del círculo a alguien solo por el hecho de no tener, situación reflejada en la película al mostrar al niño Manuel ignorado por sus compañeros de “mayor estatus social”, por el solo hecho de no tener un aparato portátil de videojuegos. Si uno analiza esto en la realidad, se da en algunos infantes con frecuencia, y el director trabaja esto de manera óptima en el film.

Podemos ver en los primeros minutos de la película a la familia de Manuel compartiendo algo tan íntimo, tan simple, cotidiano y tan extraño a la vez para la sociedad moderna como un desayuno. Un “ritual”, una tradición que corresponde a familias en sectores, en su mayoría rurales, donde la vida es más apacible que en grandes ciudades como Santiago, o cualquier gran ciudad donde casi toda tradición familiar se puede ver olvidada y desechada, debido a la rapidez con que se vive la vida en estas grandes metrópolis; y algo tan simple como compartir en la mañana un desayuno, el compartir; muchas veces no existe.


¿Se puede decir que “Huacho” es una película chilena más? Craso error. Esto debido a que en el cine chileno es habitual ver siempre los mismos rostros, que también se pueden ver a casi toda hora en televisión y también se pueden ver en publicidad. Rostros repetitivos que cansan. Aunque suene extraño – y esto quiero recalcarlo – no se ocupan actores rostros. Esto es fantástico. Refrescante para el espectador que siempre tiene que ver las mismas caras impuestas por un medio algunas veces un tanto cerrado y elitista. Muchas veces estos círculos no aceptan en su mayoría a gente nueva, que pueda dar aire fresco al área. A los pocos participantes “nuevos”, no se les da el renombre que merecen o necesitan para igualar a estos otros y que queden en el cotidiano del espectador, aún realizando trabajos de mayor calidad, mayor contenido, y muchas veces estos “nuevos” obligados a buscar un mercado en el extranjero, o simplemente perdiéndose en el tiempo.


En este grupo de los “nuevos”, nombro a Alejandro Fernández Almendras, director de “Huacho”, la película en cuestión. Hago la siguiente pregunta ¿Esta película se exhibió en las salas de cine habituales donde podemos ver las películas mas cercanas al estándar comercial Hollywoodense? Con esa hora y media muchas veces sin mayor reflexión, donde las personas vibran con tiroteos, golpes, situaciones que lleven a una moda general, o las mujeres vibren con el niño lindo protagonista, ¿o con cuanta situación se le ocurra a los creativos de Hollywood con tal de satisfacer el hambre de la sociedad de ver lo que según ellos, quiere el público? Nuestro país no exagera en demasía con estos términos y estos estándares en la industria, pero de todos modos hay una aceptación por dar mas renombre a ciertos tipos de películas que a otras....

para más información de esta crítica visita la pagina oficial: http://www.elotrocine.cl/2011/08/28/critica-huacho-2009-los-invisibles-de-nuestra-sociedad/


TÍTULO ORIGINAL: Huacho
AÑO: 2009
DURACIÓN: 89 min.
PAÍS: Chile
DIRECTOR: Alejandro Fernández Almendras
GUIÓN: Alejandro Fernández Almendras
MÚSICA: Los Jaivas
FOTOGRAFÍA: Inti Briones
REPARTO: Manuel Hernández, Alejandra Yañez, Clemira Aguayo, Cornelio Villagrán
PRODUCTORA: Coproducción Chile-Francia
GÉNERO: Drama | Vida rural