La Nana

La Nana

martes, 21 de mayo de 2013

Sinopsis

René Saavedra (Gael García Bernal) es un ejecutivo de publicidad que regresa a Chile tras su exilio en México y diseña una brillante y optimista campaña que propugna el "No" al plebiscito chileno de 1988. Su objetivo es poner fin a la dictadura militar y derrocar a Augusto Pinochet. (FILMAFFINITY)

Crítica de “No”, película de Pablo Larraín

Por Blanca Villalobos

Link Crítica: http://www.therearguard.org/critica-de-no-pelicula-de-pablo-larrain/


La película chilena “No”, del realizador Pablo Larraín, basada en el plebiscite del año 1988 en Chile, sorprende al espectador por el uso de la comedia negra y su mensaje lleno de esperanza en un tema caracterizado por su horror y dramatismo. La obra fue estrenada el 16 de febrero en el Whitsell Auditorium de Portland Art Museum como parte del Portland Internacional Film Festival.
Narrada desde el  punto de vista del protagonista principal René Saavedra (Gael García Bernal), el documental-ficción nos presenta la vida de un padre soltero que trabaja para una compañía de publicidad y que, para mayor intriga, es hijo de uno de los muchos chilenos que fueron exiliados durante el régimen de Pinochet. René luego se encuentra con un grupo de gente que son parte de la campaña ‘No’ en la que, a pesar de la oposición que recibe por parte de su jefe y del gobierno, decide involucrarse. Mezclada entre la película hay imágenes y videos originales que fueron televisados durante el plebiscite, lo que provoca la sensación de estar viviendo y observando las dos campañas del ‘Sí’ y el ‘No’ que tomaron parte en su momento.
La película fue grabada con un sentido de nostalgia en que los efectos de las cámaras usadas dan el sentido de que la película fue grabada durante 1988, con el personaje de René confirmando la vida de los 80’s con escenas en las que patina alrededor de su barrio.
Para todo el que quiera informarse más sobre el fin del régimen de Pinochet, recomiendo ver esta película, ya que ofrece una perspectiva distinta para un tema tan serio. Es una buena oportunidad para ver como fue el desarrollo de la dictadura de Pinochet durante las dos campañas, algo que yo, personalmente, nunca supe hasta recientemente.
Por primera vez he sentido como espectadora, un orgullo inesperado de la gente que dedicó su vida a la recuperación de su voz y voto, en una de las dictaduras más divisivas del continente sudamericano.

Título original: No
Año: 2012
Duración: 116 min.
País: Chile
Director: Pablo Larraín
Guión: Pedro Peirano
Música: Carlos Cabezas
Fotografía: Sergio Armstrong
Reparto: Gael García Bernal, Alfredo Castro, Luis Gnecco, Antonia Zegers, Néstor Cantillana, Alejandro Goic, Diego Muñoz, Jaime Vadell, Marcial Tagle, Manuela Oyarzún, Pascal Montero, José Manuel Salcedo, Enrique Garcia
Productora: Coproducción Chile-México-Estados Unidos; Fabula production / Participant Media / Funny Balloons
Género: Drama. Comedia | Comedia negra. Política. Dictadura chilena. Años 80
Web Oficial
Premios
    2012: Oscar: nominada a la mejor película de habla no inglesa
    2012: Festival de Cannes: Premio Quincena de Realizadores a la mejor película
    2012: Festival de La Habana: Mejor película
    2012: Premios Ariel: Nominada a Mejor película iberoamericana

martes, 14 de mayo de 2013

Un cuento chino


Sinopsis

Roberto, un hombre marcado por un duro revés que arruinó y paralizó su vida hace más de veinte años, vive atrincherado frente al mundo y en completa soledad. Sin embargo, un día, un extraño acontecimiento logra sacarlo de su aislamiento y ponerlo de nuevo en contacto con la realidad. (FILMAFFINITY)


HISTORIAS ABSURDAS PARA COLECCIONAR
Por Martín Morales


Cinta que tiene un simple objetivo y, con mucha fluidez y con un guión que se destaca por ser claro, directo, en el que todos sus hilos se atan al final, se cumple satisfactoriamente. Entretener aquí parece algo secundario, porque si bien el humor está presente en casi todas las escenas, la historia se da el lujo de entrar en terrenos dramáticos y absurdos que le aportan originalidad, sentimiento y, por sobre todas las cosas, una riqueza argumental mayor a la película.
La historia se centra en Roberto, un ferretero ex combatiente en Malvinas, que vive solo, que está obsesionado con su trabajo, que no se permite la entrada de un amor en su vida y que no soporta la falta de respeto por parte de un tercero. Un día, mientras, relajado, estaba tomando una cerveza, se le aparece un chino que no sabe una palabra en español y que tiene que encontrar a su tapo (tío). Roberto, va a intentar ayudarlo, pero la impaciencia y la falta de comunicación le van a ser más fuertes que él y va a ser todo lo posible para deshacerse del joven. Poco a poco, se va a dar cuenta que ese muchacho lo va a ir ayudando a cambiar su estilo de vida.
Esta película es muy simple, pero es una de esas en la que no se dejan cabos sueltos ni nada está introducido de manera inconclusa y sin una intención. Este es un relato redondo, que todo tiene su importancia y su necesidad.

Comenzando con una muy bien lograda descripción del protagonista, acentuando su estilo rutinario y caracterizándolo como un cascarrabias que solo le importa su pensar, y nunca dejando de lado el humor que dichos momentos necesitan para que su personalidad pueda profundizarse, la película introduce a un amor platónico, Mari; a un cliente que le hace la vida imposible; a una familia prejuiciosa y al chino perdido que necesita de su ayuda, entre otros personajes. Cada uno de ellos tiene su momento, en especial la aparición de Vivian El Jaber, que es muy corta, pero muy divertida. A su vez, siempre se mantiene un mismo estilo de humor, acentuándose en la irónica aventura de Roberto y en cada una de las expresiones de su rostro que van mostrando su personalidad.

Pero, y es allí donde aparece lo más atractivo de la película, la misma, al mismo tiempo que mantiene un mismo estilo humorístico, nunca yéndose de lugar ni introduciendo chistes de mal gusto o irrespetuosos (algo en lo que pudo caer muy fácil), el estilo visual que aquí se desarrolla también tiene una coherencia y una sencillez que lo hace destacable. El relato en Buenos Aires comienza con una toma dada vuelta (visión de China), hay muchos primeros planos al rostro de Roberto, muchos desenfoques que quedaron perfectos y una economía de recursos, en especial en mostrar los lugares cerrados y los pocos abiertos, que enriquece y le aporta emoción a la historia (solo mirar el mueble destruido, por ejemplo). A su vez, aquí se presenta un absurdo que se va convirtiendo en un sensato y realista acontecimiento, que va acompañado por una locura muy medida visual y musical. El uso de los efectos especiales es muy bueno, en especial en la escena en Malvinas y en cada una de las noticias que el protagonista va leyendo.

Otra de las características que hacen de este relato una redonda y muy entretenida experiencia, es la calidad de las actuaciones, en especial la de Ricardo Darín. Aquí él le brindó expresión, realismo, y todos los sentimientos que en un momento el personaje femenino, Mari, le dice en la cara. Su trabajo es excelente y logra destacarse en cada una de las escenas en la que está presente. Ignacio Huang también está muy bien, en especial en darle ese espíritu inocente y educado que su rol posee. Muriel Santa Ana, muy expresiva y dándole vida al amor platónico de Roberto, está muy bien.
"Un Cuento Chino" es una de esas cintas nacionales que divierten, que son sencillas y que a la vez dejan un mensaje para pensar y debatir. Una película redonda, en la que todo tiene su justificación y su lucidez. Muy bien actuada, con un guión muy bien escrito y una fotografía que se luce en muchas oportunidades. Divertida y muy argentina. No se la pierdan.
UNA ESCENA A DESTACAR: la cena comiendo puchero y Malvinas.

Título original: Un cuento chino
Año: 2011
Duración: 93 min.
País:  Argentina
Director:Sebastián Borensztein
Guión: Sebastián Borensztein
Música: Lucio Godoy
Fotografía: Rolo Pulpeiro
Reparto
Ricardo Darín, Ignacio Huang, Muriel Santa Ana, Iván Romanelli, Vivian Jaber, Enric Cambray, Pablo Seijo, Joaquín Bouzas
Productora: Coproducción Argentina-España; Pampa Films / Tornasol
Género: Comedia. Drama | Comedia dramática
Premios
2011: Festival de Roma: Mejor película, Premio del público
2011: Premios Goya: Mejor película iberoamericana


martes, 7 de mayo de 2013

Anastasia


Sinopsis

París, 1928. Tras la Revolución Rusa de 1917 y, después de varios años de exilio, un grupo de súbditos leales al zarismo sigue buscando el rastro de la Gran Duquesa Anastasia, la única superviviente de la matanza de Ekaterimburgo (1918), ciudad donde los bolcheviques de Lenin acabaron con la dinastía de los Romanov. (FILMAFFINITY)


Estupenda fabulación fílmica establecida sobre la leyenda que diatriba sobre la existencia de Anastasia, la hija menor del zar Nicolás II que había sobrevivido a la matanza realizada por el ejército bolchevique contra la familia Romanov.
Una joven aturdida y amnésica recién salida del manicomio llamada Ana (Ingrid Bergman) vaga por las calles hasta que es requerida por el exiliado general del ejército blanco Bounine (Yul Brynner) para que se haga pasar por la Gran Duquesa Anastasia, hija del zar Nicolás II, con el lucrativo objetivo de alcanzar una cuantiosa herencia depositada en el Banco de Inglaterra.

Magnífico sentido de la escritura cinematográfica por parte de un director a reivindicar con energía, Anatole Litvak ("Nido de vívoras"), que denota un conciso y espléndido uso de los resortes narrativos para lograr captar con acierto una tonalidad y una atmósfera absorbente dentro de una trama perfectamente maquinada por parte del guionista Arthur Laurents que adaptando la obra de Marcelle Maurette logra establecer una grata y equilibrada mezcolanza de sentimentalismo, intriga, humor, romanticismo, locura e historicismo sin perder nunca el espíritu de las producciones hollywoodienses.

La película (muy bien interpretada por todos sus actores) también supuso el regreso de la gran actriz sueca Ingrid Bergman al cine americano tras su criticada marcha a Italia para casarse y filmar con el director italiano Roberto Rossellini. Su vuelta fue premiada con un merecido Oscar.

Curiosamente, dos de los principales hacedores de este competente film, Litvak y Brynner eran originarios del país ruso.








Título original: Anastasia
Año: 1956
Duración: 105 min.
País: Estados Unidos
Director: Anatole Litvak
Guión: Arthur Laurents
Música: Alfred Newman
Fotografía: Jack Hildyard
Reparto: Ingrid Bergman, Yul Brynner, Helen Hayes, Akim Tamiroff, Martita Hunt, Felix Aylmer, Serge Pitoeff
Productora: 20th Century Fox
Género: Drama. Romance | Años 20
Premios:
1956: Oscar: Mejor actriz (Ingrid Bergman). 2 nominaciones
1956: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor actriz (Ingrid Bergman)
1956: Premios David di Donatello: Mejor actriz extranjera (Ingrid Bergman)
1957: Premios BAFTA: Nominada a mejor guión británico

miércoles, 1 de mayo de 2013

Dont Look Back


Sinopsis
Aclamado documental filmado por D.A. Pennebaker que cubre principalmente la gira británica ofrecida por Bob Dylan en la primavera de 1965, cuando el trobador folk americano, de nombre real Robert Allen Zimmerman, contaba sólo 23 años. La gira de Dylan, de apenas 3 semanas, es documentada detallada por una cámara que le sigue allí donde va, del aeropuerto al hotel, mostrando conversaciones y conciertos, además de contar con la aparición de otros artistas como Joan Baez, Donovan o Alan Price. Un documental que con el tiempo ha agrandado su importancia e influencia. (FILMAFFINITY)



Título original: Dont Look Back (Don't Look Back)
Año: 1967
Duración: 96 min.
País:  Estados Unidos
Director: D.A. Pennebaker
Guión: D.A. Pennebaker
Música: Bob Dylan
Fotografía: Howard Alk, Jones Alk, Ed Emshwiller, D.A. Pennebaker (B&W)
Reparto: Documentary, Bob Dylan, Joan Baez, Price Alan, Albert Grossman, Bob Neuwirth
Productora: Leacock-Pennebaker
Género: Documental | Conciertos. Documental sobre música

martes, 23 de abril de 2013

El año del tigre


Sinopsis

Manuel está preso en una cárcel del sur de Chile. Durante el terremoto del 27 de febrero de 2010, la prisión se derrumba. En medio del caos, algunos presos, entre ellos Manuel, logran salir. Entonces se convierte en un fugitivo, perdido en medio de la catástrofe. Cuando regresa a casa, descubre que su casa ha sido devastada y que el maremoto se ha llevado a su mujer y a su hija. Mientras avanza por paisajes de completa destrucción, el fugitivo comienza a profundizar más sobre la devastación y su propia angustia interior. Esta paradójica libertad lo llevará a enfrentarse a la crueldad de la naturaleza y llevar hasta el límite su propia experiencia humana. (FILMAFFINITY)

CRITICA:
por Piero Saavedra

La primera evidencia de madurez en la dirección en esta película es la de escoger un caso individual dentro de una tragedia social. Eso permite que El año del tigre, tercer largometraje de Sebastián Lelio, esté narrado desde el punto de vista de Manuel (Luis Dubó), el reo que escapa de la cárcel de Curepto tras el 27/F. En sus imágenes aparentemente distanciadas, el compromiso emocional del espectador está sólo con él. Literal y escénicamente “solo”, porque la geografía donde se mueve está vacía y arruinada.

Otra demostración en la misma línea corresponde a la prescindencia de aquella puesta en escena irregular, esa cámara sucia más notoria en La sagrada familia que en Navidad. Lelio entendió que el control de estilo tiene mejores retornos en orden a captar desequilibrios y convencer con ellos. Sobre todo cuando el sentido de la fijación, angulación y duración del plano son funcionales para una cinta extrañada cuya única estridencia es la sacudida detonante del conflicto.


Quien ostenta estas muestras de progreso escogió rodar en locaciones de regiones: Curepto, Duao, Iloca, Constitución. Inmediata al nivel del periodismo y escrita con urgencia sobre la base de una realidad entregada, El año… parece ser una obra muy simple y muy poco trabajada. Sin embargo, esa impresión es refutada en cuanto el relato, a propósito de víctimas y pueblos devastados, conduce lentamente a territorios bastante oscuros de una conciencia herida.

Por de pronto, aquí existen tanto una voluntad alegórica como una alusión al Antiguo Testamento. Ambas quedan enunciadas en las situaciones que Manuel vive con un tigre de circo enjaulado, sometido, asesinado. Y más tarde en su encuentro casual con un campesino (Sergio Hernández), hombre destruido afectivamente, abandonado por su esposa e hijos y derrotado por el alcohol.

Son incidencias que, pese a rayar en la abstracción, revelan algo concreto. Oblicuamente, refieren a una distorsión en las profundidades del paisaje humano previa a la catástrofe. Es una observación lateral del director en esta oportunidad, pero que aprovecha para poner en entredicho nuevamente la institución familiar y, de paso, el panorama social completo.

Así las cosas, el calvario del protagonista lleva sobre sí una carga nihilista, una ausencia de Dios en vez de su presencia castigadora. Un vacío metafísico sólo llenado por la violencia de la naturaleza y un sujeto enfrentado a ella, a medio camino entre la revelación y la disociación. Manuel, extraviado como está, intenta encontrar respuestas gracias a la primera, pero termina colapsando por causa de la segunda.

El año del tigre confirma que las historias de Sebastián Lelio funcionan mejor en la transmisión de la crisis visible que en la retórica relativa a la trascendencia. Su tema no es el duelo, sino el viaje hacia la perturbación psíquica y moral. Una que traspasa la pantalla y nunca deja de interesar, en la más luminosa de las cintas sombrías dirigidas por un autor en proceso de maduración y superación. Enhorabuena.

Título original: El año del tigre
Año: 2011
Duración: 82 min.
País: Chile
Director: Sebastián Lelio (AKA Sebastián Campos)
Guión: Gonzalo Maza
Música: Cristobal Carvajal
Fotografía: Miguel Littin
Reparto: Luis Dubó, Sergio Hernández, Viviana Herrera
Productora: Fabula
Género: Drama




miércoles, 17 de abril de 2013

Los colores de la montaña


Sinopsis:

Manuel, un niño de nueve años, que juega al fútbol todos los días en el campo con una vieja pelota, sueña con llegar a ser un gran guardameta. Su alegría es enorme cuando, Ernesto, su padre, le regala un balón nuevo; pero, desgraciadamente, un accidente inesperado hace que el balón caiga en un campo minado. A pesar del peligro que supone, Manuel, que no está dispuesto a renunciar a su balón, convence a sus dos mejores amigos, Julián y Poca Luz, para que le ayuden a recuperarlo. En medio de las aventuras y los juegos infantiles, los signos de un conflicto armado empiezan a perturbar la vida de los habitantes de La Pradera. (FILMAFFINITY)


Extraordinaria iniciación en la gran pantalla la del director colombiano Carlos César Arbeláez. Un placer hacer la crítica de la película “Los colores de la montaña”.
Una pradera del campo de Colombia entre una gran cadena de montañas, la cordillera más hermosa e importante del continente americano. Antioquia, tierra soberana en agua, de granjas fértiles, de cielos benignos. Como una esmeralda verde en medio de tanta majestuosidad de anchos espacios se va abriendo el bello macizo, dicha piedra preciosa es un oasis enredado de las problemáticas políticas que padecen los que allí habitan. Manuel (Hernan Mauricio Ocampo), un niño de nueve años, vive en una de las granjas humildes que distribuidas tratan de sobrevivir a los desastres que provocan la guerrilla y las fuerzas militares. Manuel, que juega al fútbol todos los días en un campo improvisado con una vieja pelota, sueña con llegar a ser un gran guardameta. Su alegría es enorme cuando en su cumpleaños, su padre le regala un reluciente balón, Manuel no cabe en sí de contento y comparte su alegría con sus amigos Julián (Luis Nolverto Sánchez) y Poca Luz (Genaro Aristizabal). Su pasión por este deporte los lleva a algún peligro imprevisto, pero ajenos a cualquier eventualidad, juegan alegres y felices, aventuras por las praderas e inocentes travesuras infantiles. Después de mucho tiempo sin clases, asisten al colegio, la profesora Carmen es muy simpática: dicen los niños satisfechos. Cada día al llegar se puede leer el nombre del cole “escuela rural la pradera” y cuarenta centímetros debajo de este cartel oficial, un escrito irregular en letras negras “guerrillero ponte tu uniforme o muere como civil”. Por los alrededores, ese peligro armado, oscuro, casi escondido, desorganizando vidas.

“Los colores de la montaña” es el afecto, la amistad, amigos de verdad de una misma edad, poesía, y sin notarlo día a día los peldaños de sus escaleras de inocencia arrancados uno a uno. Manuel y su grupo: los mejores conquistadores del universo, con toda convicción: siempre los niños son grandes exploradores de sentimientos, sencillamente, la limpieza de sus miradas y la autenticidad de sus almas no tiene hueco para maldades.
No hacen falta prismáticos para adivinar que esta película está basada en los hechos que acontecen, y desde luego su director y guionista resuelve con brillantez cada mensaje, mostrando las primicias de su personalidad cinematográfica y lo que quiere que veamos de su país. Consciente de esta violencia, Carlos Cesar Arbeláez lucha con su primario cine para que “Los colores de la montaña” sea admirada como reflejo del cine social colombiano. Este novel director asume esta embajada con abnegada profesionalidad, como antes he dicho, el guion es perfecto y está plagado de meandros humanos, mecánicamente orientado a sacar la solidaridad del espectador. Su ácido mensaje relata una tormentosa historia donde los personajes evolucionan a través de ella, pues han sido concienzudamente elaborados por el director tanto en el guion como en la puesta en escena, lo que sucede es que no todos evolucionan al mismo tiempo, su dibujo varía, puede decirse que irregularmente a medida que se desarrollan los acontecimientos, no creo necesario decir que todos absolutamente, resultan creíbles. Poner este proyecto en marcha le ha costado a su director enormes sacrificios, pero siempre en todo, existe un golpe de suerte y digamos que Arbeláez lo tuvo, que sumado a la profesionalidad de este hombre, ha logrado por ejemplo, que “Los colores de la montaña” sea la película mejor recibida y más aplaudida en el último festival de San Sebastián.
Para mí, es una película de íntima turbación, que me hace orillar desesperada sobre el lienzo de mis sentimientos.
El Cristo de la iglesia, el conflicto, la pradera, las minas, los caminos, la imagen sagrada delante de un hogar quemado, la huida, las gafas, la bicicleta, los animales, los niños… y el balón como metáfora.
No quiero que a ningún niño del mundo le falte un balón con o sin simbolismo y que nunca tenga que tachar amigos de su cuaderno de apuntes.

Título original: Los colores de la montaña
Año: 2010
Duración: 88 min.
País: Colombia
Director: Carlos César Arbeláez
Guión: Carlos César Arbeláez
Música: Camilo Montilla, Oriol Caro
Fotografía: Oscar Jiménez
Reparto: Hernán Mauricio Ocampo, Nolberto Sánchez, Genaro Aristizábal, Natalia Cuéllar, Hernán Méndez
Productora: Coproducción Colombia-Panamá; El Bus Producciones
Género: Drama



martes, 9 de abril de 2013

No me digas adiós



Sinopsis:

Una madura parisina, unida sentimentalmente a un hombre de su edad y muy aficionado a las jovencitas, inesperadamente, se enamora de un joven a quien le dobla la edad. (FILMAFFINITY)


Comentario: davidontherock Barcelona Catalunya -México DF (ahora) (México)

una obra muy de la época

Revisando éste clásico que nunca llegó a la categoría de verdadero clásico, pero si de interesante ejercicio cinematográfico de principios de los 60. Las Historias de amor ya no se explicaban como en los 40 o los 50....la obra sin ser una espledida película, si tiene muchas razones para visionarla y percibir entre otras cosas como una historia de desamor entre Yves Montand e Ingrid Bergman sufrén y viven todo un recorrido tortuoso para entender que entre ellos hubo algo y sienten algo.

 
Lo interesante es observar como se mueven los propios personajes, como Anthony Perkins (ganador como mejor actor en Cannes), desarrolla una interprentación muy interesante y que se debe entender en el contexto de los personajes románticos de la época y en el propio contexto del momento. Sin entender esas premisas la pelicula padecería de añeja, pero ciertamente es un disfrute de contemplar muchos detalles bien cuidados en el film: Banda sonora, fotografía, el prippio estilo y los decorados, bien cuidados y entendiendoen ellos, la mezcla de dos tiempos uno que agoniza y podemos contemplar lugares más solemnes y clásicos con sus elegantes cenas y bailes a un nuevo mundo desarrollado con las nuevas tendencias, los cafés y ambientes de finales de los 50 principio de los 60 y esos contrastes en si es lo que en cada momento vamos a contemplar. La juventud y romántica pasión de Anthony Perkins, al sentir decadente, vieja y amarrada a su pasado que nos refleja Ingrid Bergman y por último el vivir pegado a aquel amor, pero sin desprenderse de los nuevos amores reflejado en Yves Montand.

http://www.filmaffinity.com/es/reviews/1/339945.html


Título original: Goodbye Again
Año: 1961
Duración: 120 min.
País: Estados Unidos
Director: Anatole Litvak
Guión: Samuel A. Taylor (Novela: Françoise Sagan)
Música:Georges Auric
Fotografía: Armand Thirard (B&W)
Reparto:Ingrid Bergman, Yves Montand, Anthony Perkins, Jessie Royce Landis, Pierre Dux, Jocelyn Lane, Jean Clarke, Michèle Mercier, Uta Taeger, André Randall, Peter Bull, Alison Leggatt, David Horne, Lee Patrick, Colin Mann, Diahann Carroll, Annie Duperoux, Raymond Gérôme
Productora: Coproducción USA-Francia
Géneros: Drama. Romance | Drama romántico
Premios: 

1961: Festival de Cannes: Mejor actor (Anthony Perkins)
1961: Premios David di Donatello: Mejor actor extranjero (Anthony Perkins)